Nuevo impulso a los créditos hipotecarios

El Gobierno lanzó un plan de $2 billones para impulsar los créditos hipotecarios

El Gobierno nacional anunció un nuevo programa destinado a ampliar el acceso al crédito hipotecario en Argentina, mediante la utilización de $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES para generar financiamiento de largo plazo para los bancos.

La iniciativa fue presentada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y busca aumentar la capacidad del sistema financiero para otorgar préstamos destinados a la adquisición, construcción, ampliación o refacción de la primera vivienda. Según las estimaciones oficiales, el esquema podría alcanzar a entre 17.000 y 18.000 familias.

¿Cómo funcionará el nuevo esquema?

A diferencia de otros programas habitacionales, el FGS no otorgará directamente los créditos a las familias. El mecanismo prevé que coloque fondos en los bancos mediante depósitos a plazo fijo en pesos ajustados por UVA más una tasa adicional.

El programa contará con un total de $2 billones, que serán distribuidos progresivamente a través de licitaciones de $200.000 millones cada una. La primera está prevista para la próxima semana.

El objetivo es resolver uno de los principales inconvenientes que enfrenta actualmente el sistema hipotecario: mientras los créditos para comprar una vivienda pueden extenderse durante 15, 20, 25 o incluso 30 años, gran parte de los depósitos con los que se financian los bancos son de muy corto plazo. Con las nuevas colocaciones, el FGS brindará fondeo de entre uno y cinco años.

El esquema estará dividido en dos tramos. El primero tendrá un plazo de un año y una tasa mínima de UVA + 2,50%, mientras que el segundo será a cinco años con una tasa mínima de UVA + 4,50%.

Además, cada entidad financiera podrá ofertar hasta el 20% del monto disponible en cada licitación y tendrá un plazo de 90 días corridos para destinar los recursos obtenidos al otorgamiento de hipotecas.

Créditos de hasta 150.000 UVA

Los bancos que reciban estos fondos deberán respetar determinadas condiciones al momento de otorgar los préstamos hipotecarios.

La tasa máxima será de UVA + 7,50%, el plazo de financiación deberá ser de al menos 15 años y el monto máximo por préstamo será de 150.000 UVA, una cifra que fue estimada durante la presentación en alrededor de USD 200.000.

Los créditos estarán destinados a personas que busquen acceder a su primera vivienda y podrán utilizarse tanto para comprar como para construir, ampliar o refaccionar una propiedad. De todas maneras, serán los propios bancos los encargados de evaluar a cada solicitante y determinar si cumple con los requisitos crediticios correspondientes.

¿Cuánto habría que ganar para acceder?

Durante la presentación, el Ministerio de Economía mostró una simulación para dimensionar cómo podría funcionar el nuevo esquema.

El ejemplo contempla una propiedad valuada en USD 106.667 y un crédito que financia el 75% del inmueble, equivalente a aproximadamente USD 80.000. Para ese caso se utilizó un préstamo a 25 años con una tasa de UVA + 7%.

La cuota inicial estimada sería de $865.098 mensuales. Si el banco establece que la cuota no puede superar el 25% de los ingresos familiares, el hogar debería acreditar ingresos netos mensuales cercanos a $3.460.391.

El cálculo supone, además, que el comprador deberá contar por otra vía con aproximadamente el 25% restante del valor de la propiedad, sin considerar otros gastos asociados a la operación.

Caputo señaló que, tomando como referencia ingresos individuales cercanos a $1,7 millones, una pareja que reúna ambos salarios podría alcanzar el nivel de ingresos planteado en la simulación oficial.

Un impulso para el mercado inmobiliario y la construcción

El Gobierno busca con esta medida aumentar la profundidad de un mercado hipotecario que continúa siendo reducido en comparación con otros países.

Según los datos presentados por Caputo, el stock de créditos hipotecarios representa alrededor del 2% del producto en Argentina, mientras que en Chile se ubica cerca del 27%. El ministro sostuvo que esta diferencia refleja el amplio margen que todavía existe para desarrollar el financiamiento de largo plazo en el país.

La medida también puede tener impacto sobre la actividad inmobiliaria y la construcción, ya que no se limita a financiar la compra de viviendas terminadas: los recursos podrán destinarse también a construcción, ampliación y refacción.

El nuevo esquema se suma a otras medidas recientes vinculadas al financiamiento del sector. El Gobierno había anticipado que buscaba fortalecer simultáneamente la oferta de proyectos inmobiliarios y la capacidad de las familias para acceder a ellos mediante crédito.

Con una primera licitación de $200.000 millones prevista para la próxima semana, el comportamiento de los bancos será el primer indicador para conocer el alcance efectivo de una iniciativa que busca volver a darle escala al crédito hipotecario en Argentina.