Gustavo Caprioglio y el etiquetado energético de ALBA de FUNDAR
El arquitecto Gustavo Caprioglio, especialista en eficiencia energética y responsable de Etiqueta tu Vivienda, acompañó a FUNDAR en el proceso de evaluación energética de ALBA, un desarrollo que alcanzó la categoría B de eficiencia energética.
Caprioglio se especializa en certificación energética desde 2019, cuando comenzaron a dictarse los cursos de formación vinculados al etiquetado de viviendas. A partir de esa experiencia creó Etiqueta tu Vivienda, una propuesta orientada tanto a propietarios como a desarrolladores que buscan preetiquetar y etiquetar oficialmente sus proyectos.
El sistema funciona con una escala similar a la utilizada en los electrodomésticos, con categorías que van desde la A hasta la G según su nivel de eficiencia. El objetivo es trasladar ese criterio al mercado inmobiliario y que la eficiencia energética se convierta también en un aspecto a considerar al momento de comprar, vender o alquilar una propiedad.
ALBA alcanzó la categoría B
En el caso de ALBA, Caprioglio se incorporó durante la etapa de proyecto, cuando la obra ya presentaba aproximadamente un 50% de avance. Esto permitió analizar el comportamiento energético del edificio e identificar oportunidades de mejora junto al equipo de FUNDAR.
Si bien algunos elementos ya no podían modificarse, como determinadas aberturas y medianeras construidas, se trabajó sobre otros aspectos del proyecto para mejorar su desempeño.
Entre las decisiones adoptadas se encontraron el revestimiento de los palieres, la incorporación de revoque termoaislante y mejoras vinculadas a los conductos de ventilación. Estas intervenciones permitieron que 16 unidades pasaran de una categoría C a una categoría B.
Según explicó Caprioglio, alcanzar esta clasificación representa beneficios concretos para quienes habiten las unidades, principalmente en términos de confort y reducción del consumo energético.
Eficiencia energética y valor de la propiedad
El etiquetado también incorpora una nueva variable al momento de evaluar una vivienda. Además del ahorro energético, Caprioglio destacó que una mejor categoría puede contribuir a la valorización de la propiedad y señaló la existencia de beneficios provinciales vinculados al impuesto inmobiliario de acuerdo con la clase de eficiencia alcanzada.
El especialista tomó como referencia la experiencia de países europeos, donde la certificación energética tiene una presencia consolidada en el mercado inmobiliario y constituye uno de los factores considerados al momento de comprar o alquilar.


