Una idea de puente con inteligencia artificial para repensar la identidad urbana
En medio del debate y las expectativas por la posible construcción de un puente peatonal en los pilares del faro, una propuesta conceptual realizada con inteligencia artificial comenzó a llamar la atención. Detrás de la idea está Fabián, fotógrafo, productor audiovisual y creativo que trabaja habitualmente con corporaciones y que decidió explorar, desde lo visual, una alternativa distinta a la planteada oficialmente.
Según cuenta, la idea surgió al escuchar que se proyectaba la construcción de un puente peatonal en ese punto de la ciudad. “Hace bastante que los santafesinos hablamos de un puente en ese lugar. Cuando escuché la noticia de que se iba a hacer, se me ocurrió generar una propuesta y probar algo con inteligencia artificial”, explica.
El resultado fue una imagen que se aleja de la lógica más tradicional de una estructura horizontal y funcional. Su propuesta busca algo más plástico y morfológico, con una fuerte impronta visual. “Todas mis propuestas son bastante conceptuales. Busco expresar algo más plástico, con identidad visual, algo que al verlo genere impacto”, señala.
Para Fabián, la diferencia entre una idea conceptual y un proyecto ejecutivo es clara, pero destaca el valor que tienen hoy las herramientas de inteligencia artificial generativa como punto de partida creativo. “Permiten explorar formas y conceptos que quizás no aparecen en un planteo estrictamente técnico. Funcionan muy bien como disparador de nuevas ideas”, afirma.
El creativo también remarca que muchas ciudades del mundo han logrado fortalecer su identidad a partir de obras arquitectónicas con fuerte presencia estética. “Un puente puede ser más que una estructura funcional: puede convertirse en una pieza escultórica o en una obra de arquitectura que le dé identidad al lugar. Cuando eso pasa, también genera una retribución cultural y emocional para quienes viven allí”, sostiene.
Como ejemplo menciona el caso de Bilbao, donde una obra icónica logró transformar la percepción de la ciudad y potenciar su atractivo turístico. En ese sentido, cree que pensar la arquitectura desde una mirada más audaz puede abrir nuevas posibilidades para el desarrollo urbano.
En su caso particular, el uso de inteligencia artificial se combina con su formación previa en arquitectura. “La herramienta genera imágenes a partir de lo que uno le pide, pero hay que saber cómo pedirlo. Soy muy específico con las instrucciones y con los métodos que utilizo para llegar al resultado que busco”, explica.
Aun así, reconoce que el proceso real de una obra de infraestructura requiere luego una etapa técnica mucho más compleja. “Cuando una idea se define, recién ahí se hace la bajada ejecutiva con todos los datos técnicos, estructurales y de ingeniería que requiere una obra de esa magnitud”, aclara.
Mientras tanto, su propuesta funciona como un ejercicio creativo que invita a imaginar nuevas formas de intervenir el espacio urbano y a pensar la arquitectura también como una oportunidad para construir identidad.



