La inflación registró una nueva desaceleración y alcanzó el 1,9%, consolidando un escenario de menor presión sobre las tasas de interés. Este contexto mejora las condiciones de financiamiento, amplía las posibilidades de acceso al crédito y favorece la implementación de nuevas herramientas financieras, como la hipoteca divisible, un instrumento que busca facilitar el desarrollo de proyectos inmobiliarios, impulsar la actividad de la construcción y generar nuevas oportunidades para desarrolladores, inversores y quienes buscan acceder a su vivienda.


