Casa Arrayanes, de un quincho ineficiente a una casa sustentable.

Rosario impulsa la arquitectura sustentable con proyectos innovadores

Rosario continúa consolidándose como un polo de referencia en arquitectura y diseño, con estudios que apuestan a la sustentabilidad, la eficiencia energética y la incorporación de nuevas tecnologías en sus procesos.

En esta oportunidad, se visitó el estudio Lowilab, liderado por la arquitecta Natalia Felman y su equipo, un espacio que se destaca por su enfoque en arquitectura bioclimática y diseño consciente.

De un quincho a una vivienda sustentable

El proyecto presentado parte de una transformación significativa: reconvertir una estructura existente —un quincho de hormigón, vidrio y metal, originalmente ineficiente— en una vivienda confortable, funcional y sustentable.

“Nos encontramos con clientes que buscan ampliar sus espacios, pero también mejorar su calidad de vida. El desafío es cómo intervenir esas estructuras para que respondan a criterios de sustentabilidad”, explican desde el estudio.

La propuesta no solo implicó una ampliación, sino una reconfiguración integral del espacio, enfocada en el confort térmico y el uso eficiente de los recursos.

Arquitectura que nace desde el interior

Uno de los aspectos más distintivos del proyecto es su proceso de diseño: la forma final surge desde las necesidades internas hacia el exterior.

El equipo trabajó con espacios curvos que dieron como resultado una morfología en forma de bóveda, generando una identidad arquitectónica fuerte y singular. Esta decisión implicó resolver desafíos vinculados al control solar, la iluminación natural y el diseño de aberturas en superficies no convencionales.

“El proyecto fue creciendo desde las particularidades del usuario hacia la forma final, logrando una respuesta muy personalizada”, destacan.

Materiales y eficiencia energética

En línea con su enfoque bioclimático, el estudio prioriza materiales que garanticen altos niveles de eficiencia. En este caso, se utilizará lana de oveja como aislante térmico en la envolvente, una solución natural que mejora notablemente el rendimiento energético.

El objetivo es alcanzar estándares elevados de eficiencia energética bajo normas IRAM, reforzando el compromiso con una arquitectura más responsable.

Tecnología y nuevas formas de comunicar arquitectura

El proyecto también se distingue por su manera de ser presentado. A los renders tradicionales se suman videos generados con inteligencia artificial, que incorporan movimiento, escenas cotidianas y audio, acercando la experiencia del espacio antes de ser construido.

“Estas herramientas permiten transmitir no solo el diseño, sino también cómo se va a vivir ese espacio”, explican.

Un proceso colaborativo

El vínculo con la clienta fue clave en todo el desarrollo. A través de tecnología BIM, el equipo trabajó en tiempo real sobre el proyecto durante las reuniones, facilitando la comprensión y la toma de decisiones.

“Era fundamental que la casa reflejara una forma de habitar y que el proceso pudiera construirse en conjunto”.